
| Niño Jesús |
|
|
|
|
Sus fiestas patronales continúan celebrándose actualmente el último día del mes de enero. Los vecinos y el cura párroco se encargan de organizar los festejos, que comienzan cuando la imagen del santo es colocada sobre un mesón adornado con flores y velas encendidas, muy cerca del altar mayor. Para homenajear al patrono se le ofrece una misa solemne, luego se lo saca en procesión, y realizan dos vueltas alrededor de la plaza junto a los feligreses y la banda musical. Finalizado el recorrido, el divino niño es devuelto a su nicho. Hubo un tiempo en que esta tradición tomó un gran auge: Junto a ella se realizaban los bautizos y las primeras comuniones de los niños petareños, además de algunas distracciones populares, tales como toros coleados, la elección de la reina de belleza, recorridos en carrozas y retretas hasta el amanecer. No faltaban los populares ventorrillos que expendían chocolate, arepitas dulces, empanadas, cachitos y golfeados. Bajada del Niño El patrono también era protagonista de otra celebración tradicional: La bajada del Niño, que se celebraba el día de Nochebuena. Los preparativos comenzaban en hacia finales de octubre cuando la imagen sagrada era traslada desde la iglesia y llevada de casa en casa por todo el pueblo. Cada noche, el niño Jesús visitaba un hogar diferente y por supuesto cada familia le daba posada, llevando a cabo una velada sencilla con rezos y al finalizar éstos, se festejaba con galletas, café, dulce y chocolate en medio de una alegre charla. También se realizaban velorios en los que se rezaba una oración y al término de ésta se escuchaba música al compás de la cual se consumían bebidas típicas del lugar, hallacas y dulce de lechosa. Las visitas se realizaban hasta el 23 de diciembre, cuando el Niño Jesús era llevado al barrio El Cerrito o Colina Monagas, para pasar la noche allí, en el sitio más alto del pueblo. El 24 de diciembre era vestido con una túnica de seda finamente bordada y se adornaba el camino que iba desde El Cerrito hasta el pueblo de Petare. En la tarde llegaban los músicos para esperar la bajada y a la multitud que iba a buscar al Niño para conducirlo en procesión a la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, donde se celebraba la misa en su honor. Luego, entre rezos y cohetes, la imagen era depositada en su nicho hasta el año siguiente .
BibliografíaDomínguez, L. A. (1990). Fiestas y tradiciones en el estado Miranda. Los Teques: Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos. Méndez Sereno, C. (1995). Petare a través del tiempo. Los Teques: Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos. Rodríguez, C. (1988). Datos eclesiásticos para la historia de Petare. Caracas: Impresos Omar. |
La Iglesia del Dulce Nombre de Jesús es el principal centro espiritual de Petare. Dada su importancia histórica y arquitectónica fue declarada Monumento Nacional.
Pese a que vivió en una penosa situación de pobreza, Bárbaro Rivas se estableció como uno de los más importantes artistas plásticos de Venezuela.
Durante su larga carrera, Jermán Ubaldo Lira cultivó prácticamente todos los géneros que se escuchaban y bailaban en la Venezuela de la primera mitad del siglo XX.